Un tortazo a tiempo no quita ninguna tontería

Hemos escuchado mil veces la frase “mejor un cachete o una nalgada a tiempo que lamentarlo después toda la vida” o “un buen tortazo a tiempo es lo que necesita un niño para que se le quite la tontería”. Quizás creas que es así, que lo hayas recomendado a personas cercanas a ti o que en algún momento lo hayas aplicado con tus hijos. Pero, ¿es realmente la solución?

No existe tarea más difícil que educar a alguien. Y esto es así porque, a pesar de saberte toda la teoría disponible y conocer a la perfección las leyes de aprendizaje, la enorme implicación emocional que conlleva nos hace cometer errores. La mayor parte de veces con la mejor de las intenciones: que nuestros hijos no sufran. Pero también porque nos cansamos, nos estresamos y nos desesperamos. Todo ello hace que a veces, después de intentar lo inimaginable, optemos por recurrir a una nalgada o un cachete para poner fin a una conducta que no nos gusta.

Pero una torta, sea a tiempo o no, no soluciona ningún problema.

1. No es una forma eficaz para que un niño obedezca. No le estamos enseñando como debe comportarse la próxima vez, por tanto es muy probable que lo vuelva a repetir.
2. El efecto inmediato que provocamos en el niño y que hace que deje de hacer lo que estaba haciendo se debe a que le generamos miedo. Y realmente, ¿estás seguro de querer educarlo en base al miedo?
3. Cuando le damos un cachete a nuestro hijo le estamos enseñando que la violencia es útil para solucionar problemas. Probablemente lo imite luego con sus compañeros de clase si se da la oportunidad. Como padres, somos su ejemplo, su modelo, el filtro con el que ve el mundo y el que le marca la diferencia entre lo bueno y lo malo.


4. El que te lo hayan hecho a ti no justifica que tu también lo hagas. Realmente si salimos bien muchas veces es “a pesar de” haber recibido esas tortas y no “gracias” a esos cachetes.
5. La alternativa a la permisividad no es la violencia. Podemos aprender a establecer normas y límites adecuados a la edad y momento evolutivo de nuestros hijos.
6. No tenemos derecho a ejercer ningún tipo de violencia sobre ningún otro ser humano. Por tanto, que hayamos tenido un hijo no justifica que podamos pegarle.

Existen alternativas a dar una torta mucho más efectivas y sin consecuencias negativas.

Hoy en día disponemos de recursos, información y alternativas para educar más sanas y menos dañinas. La psicología es una ciencia relativamente nueva, pero hay una serie de leyes de aprendizaje y métodos educativos avalados científicamente que funcionan en todos los casos, sin importar el problema de conducta que presente nuestro hijo. Y aunque estas alternativas requieran más paciencia, esfuerzo y tiempo la recompensa es inmensa.
Si necesitas apoyo o quieres aprender más sobre estos métodos educativos no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Tenemos un gran equipo de psicología infantil en Tenerife y online que estará encantado de ayudarte en todo aquello que necesites.

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Psicología en Santa Cruz de Tenerife

Tais Pérez. Psicóloga de adultos, pareja, infantil y adolescente en Tenerife.

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Tais Pérez Domínguez

Sobre Tais Pérez Domínguez

Psicóloga Sanitaria. Máster en Clínica y de la Salud con amplia experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamientos de problemas y trastornos psicológicos. Twitter: @taispd

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