burnoutEn nuestra serie “Hablemos de estrés” nos hemos propuesto exponer la compleja realidad de este fenómeno cada vez más común en nuestra vida. Empezamos delimitando el concepto y diferenciándolo de otras acepciones. Después ahondamos en aquello que nos estresa, las situaciones estresantes o estresores. Nos metimos de lleno en lo que llamamos la respuesta de estrés así como en sus correlatos psicofisiológicos. Hoy hablaremos de un tipo particular de distrés o estrés negativo, el que tiene lugar en el ámbito laboral.

Cuando un trabajador dice “estoy quemado”, lo que habitualmente quiere dar a entender es que no se encuentra satisfecho con su trabajo. Se suele interpretar que se siente agotado, que está harto o a disgusto, o que tiene un mal día. Pero a veces puede ocurrir que esto sea el comienzo, la fase inicial de un problema mayor, el Burnout.

¿El Burnout, un fenómeno nuevo?

Ya a mediados de los años 70, el Dr. Freudenberger utilizó el término de Burnout para describir un conjunto de síntomas físicos que sufría el personal sanitario como resultado de las condiciones de su trabajo. Observó que estos síntomas incidían más en un determinado “perfil profesional”, se daba más entre profesionales más comprometidos, que prestaban ayuda a los demás, entre aquellos que trabajaban bajo presión y que ponían en segundo término sus necesidades.

Desde entonces, el interés por este fenómeno ha ido en aumento y la investigación ha crecido con el paso de los años. Como dato esclarecedor en 1981 habían aproximadamente 716 estudios y en 2005 ya se contaban con más de 5500, las cifras siguen creciendo. Se ha estudiado en distintos colectivos como por ejemplo educadores, profesionales de la salud, vendedores, ingenieros y técnicos, deportistas, voluntarios, etc. Incluso ha habido muchas discusiones respecto a cual es la traducción al castellano más adecuada del término anglosajón. Personalmente me decanto por la sugerida por Gil-Monte: “Síndrome de quemarse por el trabajo” o SQT por la claridad y precisión del término. Es la que utilizaremos a partir de ahora.

¿Qué es el Burnout o el Síndrome de quemarse por el trabajo (SQT)?

Es una respuesta al estrés laboral crónico, que se desarrollan cuando fallan las estrategias de afrontamiento del estrés del trabajador. Es una situación donde la persona se ve desbordada y se percibe impotente para hacer frente a los problemas que le genera el entorno laboral.

Se trata de una experiencia subjetiva de carácter negativo compuesto por pensamientos, emociones y actitudes negativas hacia el trabajo y hacia las personas con las que se relaciona el individuo en el entorno de trabajo, hacia los clientes e incluso hacia el propio rol profesional.

Como consecuencia, a lo largo del tiempo, van apareciendo una serie de disfunciones conductuales, emocionales, psicológicas y fisiológicas que van a tener repercusiones nocivas para las personas y para las organizaciones donde se encuentran.

Burn out

¿Es lo mismo estrés laboral que el síndrome de quemarse por el trabajo?

No es lo mismo y es necesario diferenciarlos ya que, a priori, parecen ser la misma entidad, sin embargo, el concepto de estrés laboral es más amplio.

Los estresores son estímulos que tras su percepción y evaluación, generan una respuesta (por ejemplo, ansiedad) porque la persona percibe un desequilibrio importante entre las demandas de su entorno y sus recursos para afrontarlas. Un estímulo es considerado un estresor porque se ha demostrado estadísticamente que tiene efectos indeseables (por ejemplo, cambios fisiológicos y psicológicos negativos) en la población. Si los estresores no pueden ser eliminados o gestionados adecuadamente se originan las consecuencias negativas del estrés laboral. La respuestas psicológicas, emocionales, fisiológicas y conductuales del proceso de estrés laboral forman un continuo, que como vimos, dependiendo de su frecuencia, intensidad y duración pueden ir del eutrés (estrés moderado y no cronificado, que cuando se combina con periodos de calma o relax es inocuo) al distrés o estrés negativo (estrés intenso y crónico perjudicial para la salud del organismo). En el caso del SQT sólo se manifiestan los efectos negativos debido a su cronicidad y la falta de resolución. Es una de las respuestas que pueden aparecer en situaciones de estrés laboral crónico, una de las posibles formas en que puede desarrollarse, pero no la única.

¿El Acoso psicológico (Mobbing) tiene relación con el SQT?

El SQT no es Mobbing, aunque pueden compartir alguno de sus síntomas. El Mobbing se da, en general, en situaciones grupales en las que el trabajador es sometido a persecución, agravio o algún tipo de violencia psicológica (conductas hostiles o carentes de ética) por uno o varios miembros del grupo con la complicidad o aquiescencia del resto. La persona acosada se siente desamparada e indefensa y suele derivar a una situación de hundimiento psicológico, psicosomático y social. Es una fuente de estrés laboral originado por un conflicto interpersonal que se considera “asimétrico” ya que una de las partes (acosado) no tiene poder alguno sobre la otra parte (acosador).

Sin embargo en el SQT el trabajador si tiene poder sobre la otra parte (el cliente) y lo utiliza para “defenderse” de la presión que siente debido a las exigencias y demandas de los mismos clientes. Eso le puede llevar a responder agresivamente o mediante el cinismo, deteriorando la calidad del servicio de la organización, generando malestar al profesional, culpa y sentimientos de fracaso. Al final el trabajador también termina sintiéndose desamparado e indefenso, y puede derivar igualmente en hundimiento psicológico, psicosomático y social como en el caso del Mobbing.

Por tanto consideramos el Mobbing como un estresor laboral en sí mismo, y el SQT  como la respuesta a los estresores crónicos laborales. Como aclaran los psicólogos Dick y Wagner “estos dos fenómenos pueden tener relación, uno puede preceder a otro”.

En resumen, el síndrome de quemarse por el trabajo no es un fenómeno nuevo pero su frecuencia a aumentado dadas las condiciones de vida laboral actuales. Debemos de entenderlo como un tipo de respuesta al estrés laboral crónico que puede presentar síntomas similares a los que encontramos en otros problemas de índole laboral como el acoso pero tanto su origen como su evolución y por tanto la manera de intervenir son distintos. En la siguiente entrada ahondaremos en cuáles son sus síntomas principales y cómo podemos gestionarlos.

Sergio García Morilla. Psico·Salud

Centro de Asistencia Psicológica.

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Lecturas:

  •  Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo http://europe/osha.eu.int
  • Cascio, W. F., Thacker, J.W. (1994). Managing human resourses. Canadá:McGraw – Hill
  • Dick, R., Wagner, U. (2001). Stress and strain in teaching: A structural equation approach. British Journal of Educational Psycology, 71, 243-259.
  • Freudenberger, H.J. (1974). Staff burn-out. Journal of Social Issues, 30(1), 159-165.
  • Freudenberger, H.J. (1975). The staff-burnout síndrome in alternative institutions. Psychoterapy: Theory, research and practice, 12, 73-83.
  •  Gil-Monte, P.R. (2005). El Síndrome de quemarse por el trabajo (Burnout).Una enfermedad laboral en la sociedad del bienestar. Madrid: Pirámide. 
Sergio García Morilla

Sobre Sergio García Morilla

Psicólogo clínico en Tenerife, especializado en terapia cognitivo conductual y de tercera generación posee una amplia experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamiento de trastornos psicológicos en adultos. Twitter: @sergiogarmor

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