Creencias equivocadas cuando buscamos un embarazo.

“El que sabe, no puede creer. Y el que cree, no puede saber”.  Ernest Bornemann.

Cuando una pareja decide tener un hijo se enfrenta a una serie de mitos y creencias equivocadas que dificultan esta etapa. Estas creencias tienen graves consecuencias sobre el bienestar y la salud psicológica y emocional de la pareja. Las creencias tienen un papel muy importante en nuestras vidas. Son pensamientos que asumimos como verdaderos, que guían nuestro comportamientos y nos explican el mundo. En definitiva, son ideas que asumimos como verdaderas y nos ayudan a interpretar la realidad que nos rodea.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando creemos en cosas equivocadas?, ¿qué pasa cuando estas creencias giran en torno a un tema tan importante como la búsqueda de un hijo?

Ajustar nuestras creencias a la realidad nos ayudará a disfrutar de esta etapa tan importante. A continuación listamos algunas de ellas:

  1. Quedarse embarazada es altamente probable cuando no utilizamos medidas de contracepción.

La edad fértil de la mujer se sitúa entre la pubertud y la menopausia.  A medida que la mujer envejece la fertilidad disminuye debido a una serie de cambios normales que se producen en los ovarios y que están relacionados con la edad. Una mujer nace con aproximadamente un millón de folículos. Cuando llega a la pubertad este número habrá disminuido hasta aproximadamente 300,000. Y de estos, solo 300 podrán ser ovulados durante los años reproductivos. El resto se pierde de forma natural independientemente de que la mujer tenga un ciclo menstrual normal, utilice métodos anticonceptivos o reciba tratamientos de infertilidad.

Si a estos 300 folículos le sumamos que antes de los 35 años la probabilidad de quedar embarazada en cada ciclo menstrual oscila entre un 20 y un 25%. Solo entre 20 y 25 mujeres de cada 100 consiguen un embarazo en un ciclo y esta probabilidad desciende a partir de los 35 años llegando a ser solo de un 5% cuando cumplimos 40.

Por tanto, quedarse embarazada el primer mes es poco probable. ¿Puede pasar? Por supuesto. También puedes tirar un dado de 5 caras y que te salga un tres a la primera, o barajar cuatro cartas con palos distintos y que al elegir una te salga la espada a la primera. Pero no es lo más probable. Lo probable (75-80% de probabilidad) es que te salga cualquier número antes que el tres, o cualquier palo antes que la espada.

Lo que si suele pasar es que una pareja sana, en edad reproductiva tarde 12 meses en lograr un embarazo. Y durante esos 12 meses se enfrenten a un duro silencio que se vivencia como un fracaso mes a mes. El tabú que engloba este hecho provoca que los integrantes de la pareja se priven de apoyo social y familiar durante este tiempo sufriendo en silencio que no son capaces de concebir un hijo. Y la realidad es que lo que viven es lo normal, 75 parejas de cada 100 pasan por lo mismo en cada ciclo menstrual.

  1. Buscar un embarazo es estar pendiente de cuando te va a venir la regla, calcular los días fértiles, medir la temperatura basal y un largo etcétera.

Muchas veces escuchamos decir: “no lo estábamos buscando, vino solo”, “de repente me di cuenta de que hacía días que no tenía la regla” o “nosotros no pensábamos en tener hijos”.  A parte de la irresponsabilidad que supone el no tomar medidas anticonceptivas si no quieres tener niños, la confusión relacionada con el término de “búsqueda de embarazo” complica aún más las cosas para aquellas parejas que desean tener hijos. Muchos personas de nuestro entorno quieren creer que se quedaron en cinta el primer mes, pero tal vez fue así. Lo que todas estas parejas no saben es que el día en el que él dejó de usar preservativo o ella dejó de tomar la píldora o se quitó el DIU, fue el día en que empezaron a buscar. Desde ese momento se cuenta lo que tardaron en conseguirlo. Las investigaciones y artículos relacionados con este tema calculan la probabilidades de éxito desde el momento en que la pareja dejó de tomar medidas anticonceptivas. Aunque el acto de buscar que es empezar a hacer todo lo posible, como por ejemplo calcular los días fértiles o programar las relaciones sexuales, empiece meses más tarde. Una cosa es el acto de buscar según la RAE (hacer todo lo posible por encontrar algo) y otra cosa es la probabilidad de quedar embarazada una vez dejamos de usar métodos anticonceptivos.

  1. Si estás obsesionada no puedes quedarte embarazada.

Todos tenemos esa amiga que se fue de vacaciones a Honolulu y volvió preñada. Creemos que la obsesión de la búsqueda del embarazo tiene una relación directa con su éxito. Esta creencia es tremendamente culpabilizadora y cruel para la mujer.

Es imposible decirle a alguien que no piense algo y que lo consiga. Si no lo crees, por favor permíteme que te rete a intentarlo:

“Ni se te ocurra pensar por nada del mundo en esto que te voy a decir ahora mismo. Pero por favor, no lo pienses. No pienses en un bebé elefante rosa precioso. Con unas orejas grande y suaves. Ni se te ocurra pensar en este bebé elefante”.

Si has hecho la prueba, no habrás podido no pensar en ese elefante. Algo así le pasa a esa mujer que desea intensamente quedar embarazada cuando le decimos que no piense en ello porque si lo hace no va a poder quedarse embarazada. Esta creencia provoca sentimientos de culpa, fracaso e inutilidad.

En cambio, el estrés y la ansiedad si tienen una relación negativa con el embarazo. Cuando el estrés del trabajo, de la vida cotidiana o de la propia búsqueda interfiere en nuestra vida las probabilidad de quedar embarazada disminuyen. Pero hay estrategias que podemos poner en práctica o profesionales de la psicología que pueden ayudarnos a combatir la ansiedad y el estrés de forma eficaz.

  1. Si tienes relaciones sexuales todos los días (incluso dos veces al día), los espasmos del orgasmo femenino, que la mujer eleve las piernas después de tener relaciones sexuales o tener relaciones en determinada postura aumenta la probabilidad de quedar embarazada.

Nada más lejos de la realidad, estas creencias equivocadas acerca de la frecuencia, intensidad y forma de tener relaciones sexuales no correlacionan con la probabilidad de éxito en la búsqueda del embarazo. Por el contrario, tienen efectos negativos sobre la pareja que pueden repercutir en la espontaneidad de las relaciones sexuales, llegando a sentir obligatoreidad por cumplir determinados aspectos del acto sexual que no sirven absolutamente para nada.

El proceso de buscar un hijo es una etapa ilusionante que los miembros de la pareja podrían compartir con amigos y familiares, sin sufrir decepciones en silencio. Para ello, desmitificar y combatir nuestras creencias equivocadas es un pilar fundamental.

Psicología en Santa Cruz de Tenerife
Tais Pérez. Psico·Salud

Gabinete de Psicología en Tenerife

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Tais Pérez Domínguez

Sobre Tais Pérez Domínguez

Psicóloga Sanitaria. Máster en Clínica y de la Salud con amplia experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamientos de problemas y trastornos psicológicos. Twitter: @taispd

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