Bullying y Ciberbullying (I): ¿A qué nos referimos?

Hace unos días publicamos un artículo sobre un caso terrible de acoso: La historia de Amanda Todd. A raíz de esta publicación, muchos nos habéis preguntado sobre formas de actuación ante este problema. Algunos nos habéis escrito como profesores, pidiéndonos información sobre cómo detectarlo en las aulas, cómo intervenir y en qué momento es mejor hacerlo. Otros, como padres, especialmente preocupados por el  tema de las nuevas tecnologías como vehículo para esta nueva forma de violencia.

bullying-ciberbullying-tenerifeHemos decidido hacer una serie entera dedicada al bullying y ciberbullying. Puedes ver aquí pautas para padres y aquí pautas para profesores y alumnos. Se trata de una recopilación de información contrastada y de recomendaciones de la APA (American Psychological Association) para el abordaje de este problema. Este primer artículo hemos querido dedicarlo a la definición, tipos y características de estas formas de violencia pues creemos que es necesario definir primero a qué nos referimos para facilitar la lectura de artículos posteriores.

 ¿Qué es el Bullying y el Cyberbullying?

El Bullying (acoso escolar): Ha recibido infinitud de definiciones, la APA lo describe como un conjunto de comportamientos de carácter agresivo e intencional, que implica un desequilibrio de poder o fuerza. Se trata de cualquier tipo de maltrato (físico, verbal, psicológico o relacional) repetido a lo largo del tiempo. Son tres las características que definen esta conducta y que pueden ayudarnos a diferenciarla de otros problemas entre niños:

  • Intencionalidad. Existe uno o varios agresores que tienen la intención de provocar daño a una víctima.
  • Desigualdad. El agresor se considera más fuerte que la víctima y esta desigualdad se manifiesta en el plano físico, psicológico o social.
  • Periodicidad. La conducta de acoso no es aislada, para que sea considerada como tal debe presentarse de forma sostenida en el tiempo. Esto genera una sensación de inseguridad en la víctima ante la expectativa futura de sufrir un nuevo ataque.

Como hemos comentado, existen distintos tipos de acoso:

  • Físico: Conductas agresivas dirigidas contra el cuerpo (pegar, empujar, pellizcar) o contra la propiedad (robar, romper, esconder objetos)
  • Verbal: Insultos, motes despectivos, calumnias
  • Social: Aislamiento, marginación, exclusión de los grupos sociales
  • Psicológico: Infravalorar, despreciar, humillar, generando una disminución de la autoestima del agredido.

El bullying se manifiesta de manera distinta dependiendo del sexo, los niños tienden a acosar utilizando medios más físicos, mientras que las niñas suelen usar la exclusión social para tal fin.

El bullying, por desgracia, no es un fenómeno nuevo, sin embargo, los nuevos medios tecnológicos y sociales han creado un marco distinto para que el Bullying amplíe su alcance:

El Cyberbullying (Ciber acoso o acoso cibernético entre iguales): Es el tipo de acoso que se gesta aprovechando estos nuevos recursos tecnológicos. Consiste en la difusión de información dañina para la víctima a través de medios de comunicación, principalmente de internet: redes sociales, publicación de vídeos y fotografías en portales públicos, correo electrónico, chats, blogs; y a través de teléfonos móviles, especialmente por mensajería instantánea, fotos, grabación de vídeos. Sitios web muy conocidos como Facebook, MySpace, Tuenti, twitter, snapchat etc. permiten una comunicación continua entre sus usuarios a través de mensajes (privados y públicos), fotografías y vídeos. Algunos sitios, como Tumblr y Formspring, permiten incluso que los mensajes que se envíen a otros se hagan de forma anónima, con las implicaciones que esto puede tener. El ciberbullying adopta distintas formas, incluye el acoso a través de mensajes directos hacia la víctima, la humillación pública en foros de internet, la creación de información falsa para desprestigiarla, suplantar la identidad de la víctima para publicar contenidos en sus redes, desvelar información privada, grabar en vídeo una agresión y publicarla en internet son sólo algunos ejemplos.

Es importante recalcar que, al igual que cuando definimos el concepto de bullying, este acoso ha de ser intencionado, prolongado y que agresor y víctima se encuentren en una situación de desigualdad física, psicológica o social. Sin embargo, hay varias diferencias entre ambas formas de violencia. En algunos casos de ciberbullying no existen antecedentes de bullying por lo que la víctima desconoce quién es su agresor. Esto provoca que, a diferencia de los casos de bullying, no exista un lugar seguro para el menor, ni siquiera su hogar, ya que puede sufrir el acoso en cualquier momento a través del teléfono móvil o la red. Además, las calumnias llegan a más gente, de forma más rápida y más incontrolable. Al poder difamar de forma anónima, la responsabilidad del agresor se disuade, llegando incluso a niveles más extremos y sostenidos de violencia.

Es necesario añadir que, para ser considerado Ciberbullying, tanto el agresor como la víctima tienen que ser menores ya que si fuera un adulto el que extorsiona a un menor a través de la red, se consideraría Grooming.

La primera entrada de esta serie la hemos dedicado a definir ambos conceptos y a diferenciarlos de otros que pueden generar confusión. En las publicaciones siguientes intentaremos dar respuesta a las preguntas que nos habéis formulado, especialmente a las referentes a pautas de intervención. Hay que tener en cuenta que prevenir y detener el bullying es tarea de toda la sociedad. Implica un compromiso de crear, entre todos (profesionales, maestros, padres, alumnos, etc.) un ambiente seguro donde los niños puedan desarrollarse, social y académicamente. Sin miedo.

En Psico·Salud nos parece importantísimo intervenir en este problema, por eso hemos firmado un acuerdo de colaboración con la ONG Padres 2.0 donde nos encargaremos de la asistencia psicológica de menores y familias con problemas derivados del mal uso de las nuevas tecnologías. Si crees que tu hijo/a puede estar sufriendo por este motivo, no dudes en contactar con nosotros podemos atenderte de forma online y presencial.

 

Lecturas recomendadas: 

  • Más información sobre el bullying en la American Psychological Association 
  • Garaigordobil, M. (2011). Prevalencia y consecuencias del cyberbullying: una revisión. International Journal of Psychology and Psychological Therapy, 11 (2), 233-254.

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